| | | ||||||
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
| MENU PRINCIPAL | |
|
- ¿42º? - No, 45, te he dicho que hacen 45º... a la sombra. Si es que hay que tener ganas. Son las 13:00.
Acabo de llegar desde Sevilla a Badajoz en el coche y hablo con Ricardo
para quedar a las 14:00 en el campo de vuelo de Valverde de Leganés. En
Sevilla “solo” hacían 48º o así, pero dentro del coche como que se ríe
uno de esas cosas. Lo malo va a ser subirse a un avión sin aire acondicionado, apretadito con tu compañero, y volar rumbo a la Vuelta Ibérica 2007, allá por “¿Chozas de Abajo?” (que si, que me sigáis el rollo... ahora lo entenderéis). Pues nada, cargamos a tope el nuevo avión de Ricardo, que para mi es viejo conocido (el Z-601 UL de las últimas vueltas, el Ultrapesado) y abrimos Plan de Vuelo a Salamanca-Matacán para hacer una parada técnica (gasolina, pipi y agua, evidentemente). Ricardo es uno de mis alumnos, aún no se ha examinado pero ya está haciendo un Master de Aleteo con la semana que se va a pasar fuera del palomar volando con la Patrulla Bellota. El resto de la Patrulla Bellota la forma, por ahora y a falta de pilotos que no de aviones, otro avión (el nuevo Z-601 HD de Manolo Cortés) que salió desde el primer día, desde Marugán, con Manolo al mando y Jesús, otro alumno que solo había hecho antes un par de vuelos de palomar, a su lado... pero como Jesús ha sido paraca le ha echado un par de “cohone”. Hoy nos encontraremos en “Chozas”... que si, que me sigáis el rollo. Al cerrar el “invernadero” (la cúpula del 601) una voz de monje cartujo resuena en mi cerebro: “Resignación, hermano, resignación”. ¡La repera limonera, el horno solar que pilotamos! Salimos comiéndonos bastante más pista de lo habitual (lógico entre la densidad y el equipaje). Subimos a 1000 AGL y a contactar con Talavera para activar el Plan de Vuelo, que entretenidos con la radio se sufre menos.
Lo primero, meada reglamentaria y líquido de reposición en el bar de la terminal. Pago de tasas a AENA, apertura de nuevo Plan de Vuelo, ahora Salamanca-“Chozas de Abajo” (que si, que Chozas)... y puñalada trapera de CLH por unos litros de 100 LL. Unas “afotos” después estamos saliendo del CTR de Salamanca y volamos rumbo al “pequeño” CTR de León (Chozas está en su interior). A punto de llegar a sus límites pedimos al torrero “la trocha” hasta el destino y nos la concede (hoy estamos de suerte). Sobre la vertical cerramos Plan de Vuelo con la toma asegurada. Rutinario, ni una sola incidencia. Esto va a ser mucha potra. Pero mirando abajo se ve poco movimiento... ¿será el calor? Toma durilla (si, Ricardo, durilla) y rodamos al lado de la piscina. Ni un alma... bueno si, dos viejos con boina que dan el paseo vespertino por el camino de al lado. Ricardo, salta del avión buscando un seto urgentemente (pa mear, se entiende) y yo llamo a Manolo al móvil:
Las altas temperaturas debieron afectar a mi “disco duro”, pero hubiera jurado por Snoopy que hoy La Vuelta dormía en Chozas.
Na, que saltamos “lasmontañitasesasdenadeahídelante” y nos plantamos cayendo ya la tarde en La Morgal. Toma algo más suave y nueva llamada para situar al grupo. Están ya con la cena en un asador, por más señas nos dicen que es muy conocido porque está cerca de un puticlub... llamamos a un taxi y allí que nos plantamos sin problemas. Un poco de sidra más tarde, saludado todo
el personal y cenado poco porque llegamos tarde, nos llevan al hotel.
Aunque pensamos dormir muchos de los días en tienda al final el cuerpo
ya no es lo que era y a la A la mañana siguiente la meteo amenaza lluvia, con un frente que llegó anoche y avanza de oeste a este. El personal debe costear Cantábrico adelante y luego cruzar los Picos de Europa por donde les parezca más adecuado para llegar a Herrera del Pisuerga. Despegamos a media mañana, y hacemos lo que hemos venido a hacer: volar en formación Bellota. No tiene mucho que ver esta costa con la de Huelva. No tienen mucho que ver estas montañitas con la “Sierra” de Huelva. Pero bien, una vez en la meseta ya tenemos otra vez “nuestra puta caló”, vieja conocida. Mucha gente en Herrera, y “musha caló”. La comida es en un hangar de chapa galvanizada al que le vendrían bien un par de metros más de luz, porque aprieta el sol que da miedo y la chapa radia como una tostadora. Menos mal que el estofado, que era el plato fuerte, estaba de miedo y con eso me entretuve un rato. Solo me pude comer 4 platos... me dio corte levantarme a por más.
Finalmente nos vamos a un mesoncillo del pueblo donde tenemos una cena sencilla pero abundante y de ahí a la cama en un hotelillo de un pueblo cercano. Las noches se hacen muy cortas durmiendo tan fresquitos, porque aquí si que refresca, no como en el sur. Envidia cochina. A la mañana siguiente hay una etapa cortita,
hasta San Torcuato, así que salimos tarde entre autobús, preparativos
y demás. Mucha gente zanganea durante la ruta alrededor de la “abeja reina”,
Virginia (la reportera que nos acompañó el año pasado y que repite este
año) también conocida como “Lara Croft”. Todo el mundo quiere su segundo
de gloria en el próximo documental y el avión amarillo de Antonio “El
Uruguayo”, que la lleva dentro, se ve rodeado como un enjambre de abejas. La Patrulla Bellota cumple con un par de pasaditas en formación cerrada y sigue su camino cuando se incorpora Pedro. Pedro también es de Badajoz, este año viene solo en su EuroStar (de indicativo Lobo), y tenemos “problemas” con su radio... o mejor dicho su radio tiene problemas con nosotros. “Algo pasa” que no se le entiende bien:
En fin, que al final arreglamos la “avería” (simplemente dejándonos de cachondeo) y formamos trío durante el último tercio del viaje. Justo antes de aterrizar, con el campo a
la vista, alguien declara emergencia. Es un Z-601 XL que viene de Cataluña
y trae fallo de radio (una batería que no carga). Despejamos el circuito
y esperamos a que tome... los 10 minutos que tarda se hacen eternos, sobre
todo porque no se sabía qué tipo de emergencia traía y no se oía una mierda
de lo que emitía con la batería tan baja. En tierra ya, el calor vuelve a apretar. Amarramos aviones, autobús, bar para concentrar a la gente y autobús de nuevo para ir a comer a una bodega cerca de Haro. Tras una visita a la bodega, que viene muy bien para abrir el apetito y además está fresquita, allí mismo hay un salón donde nos ponen una comida memorable. Vino a discreción, espárragos, patatas con chorizo y morcillas asadas hasta saciar y, cuando ya el personal está bien relleno, chuletas de cordero para reventar. Varias bandejas de chuletas después me encuentro
bastante achispado, cosas del vino, probando las 5 ó 6 variedades de licores
y orujos helados Quedamos en el bar del hotel para dar una vuelta por Haro, que es donde estamos sin saber muy bien cómo después del banquete de mediodía. Una vez reunidos todos nos vamos a dar un paseo, en plan turista. A eso de las 22:00 suena el móvil, pone “F. Alonso”. Me digo, ¡coño, Fernando!, seguro que ha tenido otra con Hamilton y me llama para pedirme consejo: ¿cuchillo o pistola? Pero no. Es Francisco, no Fernando, repito a la peña lo que oigo con voz risueña (y bordo un pareado): “Que me dice Paco que hemos quedao para comer cochinillo y que se hace tarde”.
A la mañana siguiente repostamos sin prisas, con el estómago algo pesado, y salimos rumbo a Santa Cilia de Jaca... en formación cerrada Bellota, para variar. La meteo nos está respetando, llevamos varios días volando el norte y sin problemas. Vuelo de rutina. Llegamos con bastante tráfico de veleros, avionetas y mucho “ultrajilguero”... na, otra toma un tanto dura y a buscar la sombra que el sol aprieta de lo lindo.
Unas ascendencias (y laderas) más tarde volvemos
a subir a los aviones para llegar a Tardienta, donde debemos dormir...
si Manolo y su “compresor neumático” quieren. Damos un garbeo por los cielos de Huesca para no llegar demasiado temprano, aterrizamos como pudimos, porque la pista no se ve una mierda con el sol bajo y nos sentamos en la terraza a beber cerveza helada mientras llega la hora de la cena... sencilla pero abundante. Tras la cena algunos osados quieren probar eso del “Pájaro Uyuyuy” o “La Monegrina” una cosechadora un tanto cachonda... pues allá que se fueron a correr por la oscuridad en semejantes engendros de una mente perturbada. La dormida es en un albergue, allí mismo,
en literas. Manolo pone “el compresor” a funcionar, para desesperación
de todos, nada más planchar Muchos ronquidos después, levantamos campamento y salimos para L´Estartit, vía Mollerusa y Pla de Bages, por no ir por la trocha más que nada. Nos acompaña un rato Jacob en su P-92, Il Tonino (el que nos trajimos de Italia el año pasado). Anoche también estuvo con nosotros en la cena, pero su acompañante (que es la segunda vez que vuela) se marea y rápidamente se vuelven a Gurrea de Gállego. Nosotros seguimos adelante en un día brumoso que deja ver bien poco y paramos en Mollerusa a repostar. Luego pararemos en Pla de Bages, por gusto, y saliendo a la costa seguiremos hacia el norte hasta que veamos las Medas.
En L´Estartit la pista es corta, de hierba, y nos preocupa lo apurados que otros años se han visto algunos para quedarse en la pista con aviones pesados en días de baja densidad. Pero sin problemas, toma dura y segura. Allí nos han montado un picnic, musiquilla, embutido... hasta huevos fritos ecológicos. Unas cervecitas más tarde nos llevan a la playa a echar la siesta y esas cosas tan civilizadas. Al atardecer al hotelillo a asearse y a cenar, que será la última de esta vuelta con todos los participantes. La cena muy correcta, como siempre, con reparto de placas y ovaciones (algunas más que en las cenas anteriores). Mañana cada mochuelo volará a su olivo. Despedimos la fiesta en la misma discoteca sicodélica a la que fuimos hace un par de años... esta vez está empetada, joer, ¿de dónde saldrá tanta gente para pagar cubatas a 10 €?
Salimos hacia Igualada con intención de repostar y seguir para Torremocha inmediatamente. Carlos nos espera con gasofa fresca y agua, también fresca. Ricardo se me marea... muchos cubatas en la disco sicodélica o los meneitos del frente al llegar a Montserrat, digo yo, pero aguanta sin vomitar como un campeón hasta que ponemos las ruedas en Igualada... y ni un minuto más, menos mal que saltó del avión como alma que lleva el diablo.
Media hora más tarde volamos con un viento en cara de 70 km/h, rodeados de tormentas, lloviznando y acompañados de rayos. ¿Pintoresco, no? La turbulencia es fuerte, así que todo el mundo en “Va” o inferior... lo que sumado al viento en cara que nos afecta, fortísimo y turbulento gracias a las 4 ó 5 tormentas que nos rodean, hace que el mal rato para algunos sea más largo de lo apetecible. Volamos con separaciones de unos 200 m., pendientes de las descendencias y en zigzag, colándonos por los huecos que dejan las columnas de agua y los cúmulonimbos que se intuyen encima de la capa de nubes que nos hace de techo. La cosa es que pasamos el frente y, a unos 90 km. de Ocaña, vemos que viene otro como el que acabamos de pasar, pero que nos pillará llegando a Ocaña o a Casarrubios, que es nuestra otra opción. Decidimos rápidamente rodear Madrid por el norte (tenemos tiempo y combustible de sobra), y no dar otro mal rato al personal dejando “de paso” a Manu en Marugán, donde tiene el coche. Será un favor completo... y más seguro, aunque mucho más largo como camino de vuelta a Badajoz. Pues algo más de una hora después estamos pasando la Sierra de Madrid y viendo la que cae al sur. Elegimos bien. En Marugán ya nos esperan para alojarnos en uno de sus loft y llevarnos a comer otro cochinillo para celebrar “la aventura”. La noche en el loft... inolvidable, otra vez. Los “compresores” de Manolo y Pedro en plena competición, un tufillo a Cabrales que venía de “nosedonde” y... bueno, eso, inolvidable. Por la mañana preparamos los aviones, el de Pedro ha tenido una pequeña avería eléctrica que soluciona el mecánico de Marugán en un periquete, y salimos hacia Badajoz. Vuelo de placer, entre nubes pero sin meneos ni nada de lo del día anterior. Al Bellota 1 le falla la radio (esta vez de verdad), parece que algún rayo ayer le cayó demasiado cerca. Pedro nos invita sobre la marcha a comer en su casa unos huevos con chorizo, que le agradecimos pero finalmente no comimos ya que algunos tenían que presentar novedades a sus sargentas a mediodía. Que “disciplina” tienen algunos. Otra vez será. A eso de las 14:00 estábamos en tierra, sudando para variar y “jartos de volá”. El año que viene más y esperemos que con más aviones en la Patrulla Bellota. Un recuerdo de última hora. Terminé de escribir este relatillo para que Kike lo colgara en la web unos días antes de recibir una pésima noticia. Francisco Alonso, nuestro Paco Alonso, acababa de morir en un accidente con su FK-14 Polaris. Para “digerir” la noticia me pasé un buen rato viendo fotos recientes y recordando los buenos ratos que compartimos en Igualada este año. Luego, durante los días de La Vuelta, con la noche de chistes y copas en Oviedo, o el cochinillo que nos comimos en Haro, o las piraguas que hundimos en Herrera, o las cervezas y los vinos que tomamos en cualquier parte y con cualquier excusa, o los consejillos que nos dimos a diario para el vuelo... eso ya no nos lo quita nadie. Durante el pasado AeroSport fue nuestro cicerone particular, llevándonos y trayéndonos con su coche a donde hiciera falta, sin pereza, sin compromisos. Luego traté de devolverle en parte los favores que nos hizo en Igualada (quedándome, seguro, muy corto) dejándole en Badajoz mi coche para que tuviera más libertad en la pernocta que hizo con “su jefa” y otra pareja, camino de Lagos, en su retorno a Cataluña desde el Raid del Noroeste, vía cabo de San Vicente. Siempre por el camino “más corto”, típico de Paco... le encantaba volar. No se quiso quedar, y mira que le insistimos, a la caldereta del día siguiente: Día de Extremadura. La meteo no le gustó para la tarde y ya había quedado con amigos portugueses en Lagos esa misma tarde. Era un tío grandote, bonachón, formal, metódico, amante del procedimiento y muy previsor. Hoy nos deja el recuerdo de los buenos ratos que pasamos y la seguridad de que, desde ahora y para siempre, tendremos a alguien de confianza “ahí arriba” dispuesto a echar una mano en cuanto se lo pidamos. Ya nos veremos, Paco. Espero que por “ahí arriba” haya buenos sitios donde comerse un cochinillo y echar unas risas. Tu ve reservando una buena mesa. |