| Ahora
estoy arriba... paf, paf, paf, paf... y ahora estoy abajo. Eso decía Coco, el
teleñeco, y algo así sentí yo la semana pasada cuando me metí en el cuerpo 3.800
km. para ir a Blois a "ver aviones". Gajes del oficio, por trabajo (mezclado con
un poco de placer, todo hay que decirlo), tuve que ir a la mayor concentración
anual de ULM de Europa, allá en la Ribera del Loira, en Francia.
Así
que me fui en un A-319 de Iberia hasta Bilbao, para poder decir que fui volando
;-)... y allí enganché con Alberto (más conocido en este foro como Agromera) que
se endiñó los restantes kilómetros al volante, que son muchos, hasta Blois...
mientras, yo le hacía palmas. Al grano.
Solo hay dos palabras para definir una movida así: IM-PREZIONANTE, como
ya dijo el filósofo de Ubrique (de nombre Jesulín, para el que no conozca a los
clásicos). La mayoría ya sabéis que Francia está plagada de aeródromos, casi cada
pueblo medianito tiene el suyo, y el de Blois es "uno más". Pero lo cierto es
que tienen una espectacular pista de asfalto de mil y muchos metros, rodeada de
una pradera de hierba perfecta para los ULM... tanto que al otro lado de los hangares,
el aeroclub, la plataforma y las instalaciones del aeródromo hay espacio
para una inmensa pista de ULM... y una megaplataforma para estacionar aviones
y expositores y, por si eran pocos, estacionar los 2000 coches de los visitantes
(de ellos unas 150 autocaravanas) y los varios cientos (si, digo bien, varios
cientos) de aviones de los visitantes del certamen. Cuando llegamos el sábado
por la mañana, a eso de las 10:00, estaban entrando aún los visitantes volantes:
algo así como 9 ó 10 aviones en base y final en todo momento, con intervalos de
20 segundos, ULMs de todas las clases y colores... de nuevo: IM-PREZIONANTE.
La organización, impecable, tenía señaleros por todas partes para que el "ballet"
de aviones fuera fluyendo con agilidad hacia el inmenso estacionamiento de visitantes,
y tuvo el buen detalle de hacer que la gente entrara a pié en la feria cruzando
cerca de la cabecera de pista, con lo que los aviones en corta final sobrevolaban
a baja altura a los visitantes que iban entrando, como para ir metiéndonos en
materia. La zona de exposición era inmensa, con decenas de carpas para las empresas,
cabinas de servicios en la trasera para los más meones y las señoras (que si que
se ven por allá mezcladas con los aviones y no como por aquí, que nos esperan
en casa con el rodillo), una improvisada cantina que siempre tenía cola en los
tickets y absolutamente de todo lo que se busque relacionado con los ULM: desde
aviones hasta revistas, juguetes, motores,
ropa, hélices, instrumentos... de todo y de la inmensa mayoría de las marcas que
existen. Se fijaron ventanas para vuelos de prueba mezcladas con las exhibiciones
propiamente dichas, en las que los fabricantes exprimían las posibilidades de
sus modelos. Hay que destacar, y si no mentiría, el lujo de la exhibición de los
VIRUS de Pipistrel... que maniobrabilidad, que velocidad, que lentitud, que envolvente...
que caro, cagüen. La gente se quedaba con la boca abierta al ver ejecutar una
tabla semiacrobática con este cojonudo aparato para, a menos de 1000 pies, cortar
motor y seguir haciendo picados, virajes a cuchillo, pérdidas durante un par de
minutos más... y vuelta a encender motor, alcanzar los 1000 pies y... otra vez
en silencio, hacer lo mismo durante otros 2 ó 3 minutos. IM-PREZIONANTE.
Desde las 10:00 hasta las 19:00 o así fue esa rutina, en un día espléndido digno
de Andalucía más que de la Ribera del Loira. Y el domingo, lo mismo, eso sí, con
algo menos de público y terminando a eso de las 17:00, hora en la que salió todo
el personal que quiso volver a sus nidos. Por destacar algunas cosillas, sin escribir
varios tomos, diremos que por allá se pudieron ver caras españolas, como el amigo
Diego (AeroMoragón) que no pudo llevarse, por la meteo en los Pirineos, su STELA
pero daba información de sus "engendros" en el stand de su distribuidor en Francia...
o Javier Lejárraga (GV Aviación), a ratos con Moragón, a ratos con HKS, a ratos
con VERNER, como las mariposas y las flores ... el autogiro de AIRBET,
que también estuvo allí después de su presentación en Igualada el pasado julio.
Absolutamente todo lo que conocéis por las revistas y las web se pudo palpar por
allí, en vivo y en directo. Personalmente, y ojo que entramos en lo personal,
estuve mucho tiempo mirando y remirando el IKAR, un avión ucraniano, bastante
clásico pero con una construcción muy aeronáutica, que me hace soñar desde hace
meses... pero no hubo suerte y llegó con problemas en el motor (nuevo pero mal
instalado) y no lució como debía. Pero si que demostró sus hechuras sobreviviendo
a dos paradas
de motor, una por día, sin ningún daño... y fuera de pista, ojo, en un barbecho
de los que tuercen tobillos al andar de lo irregular. Pude palpar el FUTURA, que
no voló pero allí estaba... lástima de precios, joder, ahora que me está entrando
el gusanillo del autogiro...
Me acerqué a los KAPPA y su curioso diseño de cabina, con su tren retráctil y
un amarillo chillón que llamaba la atención... y rima. Curioseé en un canard bimotor,
no ULM off course, en configuración push-pull, que parecía sacado de la ultima
entrega de Star Wars. Y bueno, de todo, caro y barato, bueno y menos bueno. Una
auténtica enciclopedia en vivo del ULM.
El año que viene me iré volando, si no hay turbonadas en Igualada que me descogorcien
el avión, brrrrrr. Merecerá la pena, seguro. Bueno, y este año también volví volando...
desde Bilbao, otra vez, en un CRJ 200 muy coqueto de Air Nostrum que me devolvió
a Sevilla. Ya veremos donde me escapo la próxima vez a "ver aviones"... y que
sea pronto.
Se nota que por
aquí hubo una guerra gorda... AAA en ruta hacia Normandía.
Reportaje
por: Carmelo Garrido - Alias Karmelok
|